Pesaj, Epilepsia y mas

Hoy en mi podscast hablamos de Epilepsia
“Hoy, 26 de marzo, el mundo se tiñe de púrpura. Es el Purple Day, el Día Mundial de la Epilepsia. Una fecha que nos invita a hablar de una condición neurológica que afecta a millones de personas en todo el planeta. Una fecha que nos recuerda que la epilepsia no debe ser un estigma, ni un motivo de miedo, sino una realidad que merece ser visibilizada, comprendida y acompañada. La epilepsia puede estar presente en distintos momentos de la vida. Puede acompañar a una mujer que sueña con ser madre, o puede aparecer en la infancia, cuando un hijo la padece. Hoy vamos a recorrer esas dos realidades, porque ambas nos muestran que la epilepsia no define a las personas, no limita sus sueños y no borra sus proyectos de vida.”
“Ser madre con epilepsia es un desafío que combina ilusión y temor. Muchas mujeres se preguntan: ¿podré llevar un embarazo seguro?, ¿qué pasará con mi bebé?, ¿los medicamentos afectarán su desarrollo? La respuesta es que sí, la maternidad es posible. Con planificación, acompañamiento médico y apoyo familiar, la mayoría de las mujeres con epilepsia tienen embarazos exitosos. Planificar significa ajustar la medicación antes de la concepción, suplementar con ácido fólico y coordinar cada paso con el neurólogo y el obstetra. Durante el embarazo, los controles son más frecuentes, y en el postparto, el apoyo del entorno es vital para reducir el estrés y prevenir crisis. Pero más allá de lo médico, ser madre con epilepsia es también un acto de valentía: criar con confianza, educar al entorno y demostrar que la epilepsia no define quién eres ni limita tus sueños.”
“Ahora pensemos en otra realidad: cuando es el hijo quien tiene epilepsia. La maternidad y la paternidad se convierten en un acto de resiliencia diaria. Es aprender a convivir con la incertidumbre de las crisis, con los tratamientos y con las visitas médicas. Es brindar seguridad en los momentos difíciles y transmitir confianza para que ese niño sepa que puede crecer y desarrollarse plenamente.Los avances médicos permiten que la mayoría de los niños con epilepsia tengan un tratamiento eficaz. El diagnóstico temprano y el seguimiento constante son fundamentales. Y tan importante como lo médico es lo social: derribar prejuicios, educar a las escuelas y recordar que la epilepsia no es contagiosa ni debe ser motivo de exclusión. Vestir de púrpura hoy es un gesto de apoyo a esos niños y a sus familias, un símbolo de que no están solos.”
“Y surge una pregunta muy común: ¿la epilepsia es hereditaria? La respuesta es que puede tener un componente genético, pero no siempre se transmite directamente. Lo que suele heredarse es una predisposición, no una certeza. Existen genes identificados que aumentan el riesgo, pero también influyen factores ambientales, estructurales o metabólicos. Es decir, una madre o un padre con epilepsia puede tener hijos sin la condición. Y si un niño la desarrolla, con diagnóstico temprano y tratamiento adecuado puede llevar una vida plena. La herencia no debe ser motivo de miedo, sino de información y acompañamiento. Porque la epilepsia no borra proyectos de vida, no impide la maternidad ni la infancia, y no define quiénes somos.”

Además, ya hablamos de “Pesaj, la fiesta de la libertad y la familia
Una celebración que nos habla de libertad, memoria y esperanza. Hoy recorreremos su historia, los preparativos, las costumbres y el rol fundamental de la maternidad y la paternidad en esta festividad que une generaciones.”

“Pesaj conmemora la salida del pueblo de Israel de Egipto, narrada en el libro del Éxodo. Tras siglos de esclavitud, los hebreos fueron liberados y se convirtieron en un pueblo libre. Esta historia no solo habla de libertad, sino también de transmisión: padres y madres que contaron a sus hijos cómo Dios los sacó de la opresión, asegurando que la memoria no se pierda.”

Preparativos y búsqueda del jametz: “Los días previos a Pesaj están llenos de actividad. Se realiza la búsqueda del jametz, revisando cada rincón de la casa con una vela para asegurarse de que no quede pan ni levadura. Lo que no se consume se vende simbólicamente a un no judío. Se preparan utensilios especiales y se adquiere la matzá, el pan ácimo que recuerda la prisa de la salida de Egipto. Aquí la maternidad y la paternidad juegan un papel central: enseñar a los hijos el sentido de cada gesto, involucrarlos en la preparación y mostrar que la tradición se construye en el hogar.

El Séder y los elementos simbólicos: “Durante el Séder, la cena ritual, los padres y madres se convierten en narradores y guías. La Hagadá invita a los niños a preguntar: ‘¿Por qué esta noche es diferente de todas las demás?’. Y son los adultos quienes responden, transmitiendo la historia con símbolos:

  • La matzá, pan ácimo que recuerda la humildad y la prisa.
  • El maror, hierbas amargas que evocan la esclavitud.
  • El jaroset, mezcla dulce que simboliza la argamasa.
  • El huevo asado, que representa el ciclo de la vida.
  • El karpas, vegetal verde que se moja en agua salada, recordando las lágrimas.

Se beben cuatro copas de vino, que evocan las promesas de redención. Se cantan canciones tradicionales como Dayenu, agradeciendo cada milagro recibido. Cada gesto es una enseñanza, cada símbolo una historia que padres y madres transmiten a sus hijos.”

Te contamos acerca de mas ciudades de Israel:

Ma’ale Adumim: situada en las colinas cercanas a Jerusalén, es una ciudad joven pero profundamente conectada con la tradición. Aquí, la maternidad se vive en comunidad: madres que se apoyan mutuamente en grupos de estudio de Torá y actividades infantiles. La paternidad se entiende como guía espiritual y práctica, con padres que participan activamente en la educación religiosa.
Lugar para pasear: El Parque de la Paz, con vistas al desierto de Judea, donde las familias disfrutan de caminatas y celebraciones de Shabat al aire libre.

Or Yehuda: con fuerte presencia sefardí, es un mosaico de costumbres mizrajíes. La maternidad se acompaña de canciones tradicionales y recetas transmitidas de generación en generación. La paternidad se vive con orgullo cultural, enseñando a los hijos la historia de sus abuelos.
Lugar para pasear: El Museo del Patrimonio Babilónico, que conecta a las familias con la historia judía de Irak y la importancia de preservar la memoria.

Ramat HaSharon: Residencial y tranquila, Ramat HaSharon es un lugar donde la familia es el centro. La maternidad se asocia con estabilidad y educación, mientras la paternidad se vincula con la participación comunitaria. Escuelas judías y movimientos juveniles refuerzan la identidad desde temprana edad.
Lugar para pasear: El Parque Nacional Yarkon, cercano a la ciudad, donde las familias disfrutan de la naturaleza y celebran festividades al aire libre.

Entre otras ciudades. En cada ciudad, la maternidad y la paternidad no son solo experiencias personales: son actos de transmisión cultural y espiritual. Y los lugares para pasear se convierten en escenarios donde las familias celebran la vida, la fe y la continuidad del pueblo judío.

Raquel
Raquel

Soy Raquel Anabel Uscalovsky Charlson, periodista integral, realicé especialización en periodismo de espectáculos y deportivo. Además, estudié diseño web entre otras cosas relacionadas con periodismo e informática.

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