(+972) 557 710 083
por Rajel Uscalovsky Charlson
Hoy en mi podcast hablamos sobre la guerra:
«La guerra en Israel hoy está marcada por una escalada regional que involucra a múltiples actores. Israel combate simultáneamente contra Irán y contra Hezbollah en el Líbano, con ataques aéreos, misiles y bombardeos que han dejado cientos de muertos y miles de desplazados. El conflicto comenzó tras el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán a fines de febrero de 2026, que provocó la muerte del líder supremo iraní Alí Jamenei. Desde entonces, la violencia se ha extendido a varios frentes y amenaza con arrastrar a toda la región.»
Algunos temas de ello son:
} Situación actual:
«Israel, con apoyo de Estados Unidos, lanzó ataques aéreos contra objetivos iraníes. Irán respondió con misiles y drones, alcanzando incluso Tel Aviv y puertos estratégicos. En el frente libanés, Hezbollah intensificó sus ofensivas contra bases israelíes, y la respuesta fue un bombardeo masivo en Beirut y otras zonas del Líbano. El conflicto involucra también a grupos palestinos como Hamás y la Yihad Islámica, y ha generado tensiones con Siria y otros países vecinos. Lo que vemos es una guerra de múltiples frentes, con un riesgo de expansión que preocupa a toda la comunidad internacional.»
– Cronología reciente:
«El 28 de febrero de 2026, Estados Unidos e Israel atacaron Irán y murió Alí Jamenei. Apenas días después, el 2 de marzo, Hezbollah reanudó ataques desde el Líbano. El 4 de marzo hubo explosiones en Teherán y un avión iraní fue derribado por Israel. El 11 de marzo, Israel bombardeó Beirut tras una ofensiva coordinada de Hezbollah e Irán. Y el 15 de marzo, Hezbollah lanzó un misil sofisticado contra una base aérea israelí cerca de Tel Aviv. Cada fecha marca un nuevo escalón en la escalada bélica.»
– Impacto humanitario y global:
«La guerra no se mide solo en ataques militares. La OMS denunció la muerte de al menos 14 sanitarios en el sur de Líbano en un solo día. Miles de familias han huido de zonas fronterizas en Israel y Líbano, dejando atrás hogares, escuelas y trabajos. El precio del petróleo se disparó tras ataques a petroleros en Irak, afectando a la economía mundial. Y en la ONU, el Consejo de Seguridad no logró aprobar una resolución para frenar la escalada. La guerra golpea no solo a quienes están en el frente, sino también a quienes dependen de la estabilidad global.»
– Las familias en movimiento:
«En medio de esta crisis, las familias viven realidades muy distintas. Algunas deciden abandonar Israel, buscando seguridad en otros países. Otras están varadas en aeropuertos y fronteras, intentando regresar pero sin poder hacerlo por las restricciones y el caos. Y también hay familias que, pese al peligro, están volviendo a Israel, porque sienten que su lugar está allí, junto a los suyos, en medio de la incertidumbre. Cada decisión refleja el peso de la maternidad y la paternidad en tiempos de guerra: proteger, acompañar y sostener, aun cuando el mundo parece derrumbarse.»
«La guerra en Israel nos recuerda que la paz no es un lujo, es una necesidad. Que proteger la infancia es, en definitiva, proteger el futuro. Y que cada familia, en su esfuerzo por sobrevivir y cuidar, nos muestra que incluso en medio de la violencia más brutal, la humanidad sigue buscando un camino hacia la esperanza.»
También hablamos de que «Israel es más que un país: es el corazón del pueblo judío. Cada ciudad es como un padre que enseña, una madre que protege, o un hijo que celebra. En sus calles, plazas y paisajes se refleja la historia milenaria de un pueblo que nunca dejó de transmitir su fe, su memoria y su esperanza. El judaísmo es familia: es la voz de los padres que recuerdan, la ternura de las madres que cuidan, y la alegría de los hijos que celebran el futuro. Y presentamos más ciudades de este país, para que puedas conocer un poco relacionado con el judaísmo y la familia. «Cesarea, Ashdod, Ashkelon, Eilat, Ramla, Netanya, Nazaret, Belén, Arad, Herzliya, Bat Yam, Rishon LeZion, Zikhron Ya’akov y Petaj Tikva: ciudades que son padres, madres e hijos. Juntas forman un hogar donde el judaísmo se vive como familia, donde la maternidad y la paternidad son símbolos de transmisión, memoria y amor eterno. Israel es un país que engendra historia y futuro, un lugar donde cada ciudad habla al alma judía. Cada piedra, cada calle, cada mercado y cada playa son testigos de un pueblo que nunca dejó de enseñar, cuidar y celebrar.»
Y para finalizar hablamos de diferentes temas que tienen que ver con el judaismo y la familia: cómo las tradiciones, valores y enseñanzas pueden acompañar la crianza y enriquecer la vida familiar. Vamos a recorrer experiencias reales, consejos prácticos e ideas que nos inspiran a crecer como personas y como comunidad. Algunos temas fueron:
– Medio ambiente y crianza
“Arrancamos con medio ambiente y crianza. Una idea concreta: enseñar a los chicos desde pequeños a cuidar el planeta. Por ejemplo, separar residuos en casa o usar botellas reutilizables. Una experiencia que nos compartieron varias familias es que los niños se entusiasman cuando participan en huertas familiares, porque sienten que están creando vida. Consejo: convertir el cuidado ambiental en un juego, como premiar a los chicos cuando recuerdan apagar la luz o cuando riegan las plantas. Propuesta: que las escuelas incluyan más proyectos de reciclaje y huerta escolar, integrando a las familias.
En el judaísmo, el concepto de Tikkun Olam —‘reparar el mundo’— nos recuerda que cada acción, por pequeña que sea, contribuye a un planeta mejor. Enseñar esto a los hijos es transmitirles que cuidar la tierra es también un acto espiritual.”
Transición:
“Y si hablamos de cuidar el planeta, también tenemos que hablar de cómo cuidamos nuestro propio estilo de vida y el de nuestra familia. Vamos a ese tema.”
– Estilo de vida familiar
“La maternidad y la paternidad nos invitan a revisar hábitos. Una experiencia común: padres que incorporan rutinas de lectura antes de dormir y notan mejoras en la concentración y la imaginación de sus hijos. Consejo: buscar momentos de calidad más que de cantidad, como una cena sin pantallas, una caminata en familia o un rato de juegos de mesa. Propuesta: que los barrios generen espacios comunitarios para actividades familiares, desde talleres de cocina saludable hasta juegos al aire libre.
En la tradición judía, el Shabat es un ejemplo poderoso: un día para detenerse, apagar las pantallas y compartir tiempo en familia. Es una práctica que puede inspirar a cualquier hogar, más allá de la religión, para recuperar la calma y la conexión.”
Transición:
“Y claro, todo esto se da en un contexto que no podemos ignorar: la actualidad. Ser madre o padre hoy implica enfrentar desafíos económicos y sociales que impactan directamente en la crianza. Vamos a hablar de eso.”
– Actualidad y desafíos de ser padres
“El costo de vida impacta directamente en la crianza: pañales, alimentos, educación. Una experiencia: familias que se organizan en grupos de compra comunitaria para abaratar gastos y compartir recursos. Consejo: aprovechar ferias barriales y redes de intercambio de ropa y juguetes, porque los chicos crecen rápido y muchas cosas se pueden reutilizar. Propuesta: fomentar políticas públicas que apoyen a madres y padres con subsidios o beneficios en productos básicos para la crianza.
En el judaísmo, la idea de comunidad —kehila— es central. Apoyarse en la red comunitaria, compartir recursos y acompañarse mutuamente es una forma de enfrentar las dificultades actuales. Criar en comunidad es más fácil que hacerlo en soledad.”
Transición:
“Y si hablamos de comunidad, también tenemos que hablar de cómo nos organizamos como sociedad. Porque la maternidad y la paternidad no son solo temas privados, también reflejan cómo nos vinculamos y qué valores compartimos.”
– Sociedad y vínculos familiares
“La maternidad y la paternidad también son un reflejo de cómo nos vinculamos. Una idea: promover licencias más equitativas para madres y padres, porque criar es una tarea compartida. Experiencia: oyentes que cuentan que repartir las tareas de crianza fortalece la pareja y reduce el estrés. Consejo: pedir ayuda y armar redes de apoyo, porque criar no es tarea individual. Propuesta: que las comunidades creen grupos de acompañamiento para madres y padres primerizos, donde se compartan dudas, aprendizajes y se construya un espacio de contención.
En el judaísmo, la familia es el núcleo de la vida comunitaria. Las celebraciones, como el Bar Mitzvá o el Bat Mitzvá, marcan etapas de crecimiento y responsabilidad, recordándonos que cada niño es parte activa de la sociedad. Incorporar estas ideas fortalece la identidad y el sentido de pertenencia.”
Para escuchar completo ingresá al enlace de Youtube que te dejo acá




